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dilluns, 30 de setembre del 2013

Partido de béisbol

En Corea el deporte más popular es el béisbol. En la televisión cada día dan partidos y programas de béisbol y siempre lo tienen puesto en la tele en bares y restaurantes cuando están jugando. También ves a la gente viendo los partidos en el móvil en todos lados.
Hyu-Jin Ryu, ídolo nacional que juega en Los Ángeles Dodgers
Yo de pequeño (de joven ^^') jugué a béisbol en el Gavà, el equipo de mi pueblo. No es un deporte para nada popular en España, pero en el Baix Llobregat (mi comarca) hay varios equipos y es algo más conocido. También ha habido algo de tradición en mi familia, pues mi padre y mis tíos también jugaron de jóvenes.
Al llegar a Corea recuperé un poco el gusto por el béisbol, pues me traía viejos recuerdos y, además, en la televisión, es lo único que puedo llegar a entender jijijiji.

Pues este pasado sábado fui a un partido de béisbol. Los LG Twins (locales) contra los Nexen (visitantes). Vi un anuncio en internet para extranjeros que se quisieran apuntar al partido y aproveché para ir.
Estadio de béisbol de 'Sports Complex'
Éramos: el organizador (nacido y criado en Chile de padres coreanos, por lo que oírlo hablar era muy gracioso) y tres estadounidenses, uno de padres mexicanos, otro de padres guatemaltecos y uno de Ohio, además de mí, por lo que hablábamos en castellano 4 de los 5. La entrada costaba 12.000 wones (unos 8€), mucho más barata que una entrada para ver el fútbol en Barcelona.
 
El partido fue entretenido a partir de la cuarta entrada, cuando los lanzadores empezaban a estar cansados y se bateaba más. Al final ganaron los Nexen (se supone que nosotros íbamos con ellos por estar sentados en la zona de los aficionados de éstos) por 4 a 0.

Pero lo más remarcable de todo fue la afición. Ya me habían explicado peculiaridades de la afición coreana, pero como siempre, cuando lo ves hace más gracia. Mientras un equipo bateaba los aficionados de ese equipo no dejaban de animar (creo que estaban más pendientes de animar que del partido) y los del otro equipo permanecían en silencio excepto cuando había algún eliminado. Y cuando cambiaba el equipo que bateaba también cambiaba la afición que animaba. En cada cambio salían las Cheerleaders de los dos equipos a las plataformas que tenían en el lado de su afición y mientras se desarrollaba el juego había un elemento (entre gracioso y ridículo por sus movimientos) en la plataforma haciendo coreografías y dirigiendo los cánticos del público. Los dos equipos animaron durante todo el partido, incluso la afición del LG hacia el final partido cuando la derrota era más que clara. Y todo pese a estar lloviendo, con un chubasquero a lo Port Aventura todo se arregla.

Aquí podéis ver las Cheerleaders en acción:


Me han dicho que esta semana acaba la temporada regular y empiezan los playoffs. Intentaré asistir a algún partido en el estadio de Jamsil, pues tienen que ser más interesantes los partidos de playoff.

dijous, 12 de setembre del 2013

NOREBANG 노래방 (karaoke coreano)

Mi amigo David (Salvem lo Cabanyal!) me dijo que su sobrino vendría en septiembre a Seúl, por si queríamos quedar. El pasado domingo quedamos Luís, su compañera Anne (una filipina muy simpática) y yo.

Después de tomar un par de cervezas y charlar un rato, fuimos a petición de Anne a un karaoke coreano. NOREBANG 노래방!!!

Era la primera vez que iba a uno y fue una experiencia divertida. El catálogo de canciones era amplio y había canciones en inglés, coreano, chino y japonés (adivinad en que idioma las cantamos todas). Yo canté canciones de Nirvana, Korn, Metallica,...
El mando era... bueno, mejor mirad la foto. Parece que tuviera que conducir una nave espacial. Y hasta tenían panderetas!!!
No se si tendrá algún tipo de relación, pero desde el lunes no ha parado de llover, jajajajaj.

diumenge, 28 d’abril del 2013

Viviendo en un Goshiwon (고시원)

Puerta de mi habitación
Cuando vine a Seúl solo tenía reservada una semana de albergue y tenía que buscar algo para más tiempo. Esperaba encontrar una habitación en un piso compartido, pero resulta que esto no se estila mucho aquí y lo que encontraba no era demasiado de mi agrado en cuanto a relación calidad/precio, con la limitación añadida de que sólo podía buscar en páginas web en inglés. Quizás con tiempo hubiese salido algo decente pero como tenía relativa prisa al final tendría que, o prolongar mi estancia en el albergue (tampoco me hubiese disgustado pese a la falta de intimidad pues era acogedor y social) o coger lo que menos me disgustase.

Entonces se puso en contacto conmigo Hoya (amiga de Hyosun que conocí en Barcelona) y me dijo que una amiga suya de Seúl que hablaba inglés me ayudaría a buscar un sitio para dormir (muchas gracias Hoya! :*). Cuando quedé con esta chica, Hyang Ki, me comentó que creía que lo mejor para mí era un goshiwon en la zona de Wangsimni (pues es céntrica, bien comunicada y tiene de todo) y había hecho una lista con los goshiwones de la zona que tenían un precio decente para ir a visitarlos.


Pasillo donde está mi habitación
Un goshiwon es una especie de hotel con habitaciones individuales con el mínimo espacio cada una. Normalmente viven estudiantes que preparan sus exámenes de acceso a la universidad, pero también hay gente de mediana edad divorciada o en paro. Mis amigas coreanas de Barcelona me habían dicho que no se me ocurriera meterme en uno, porque pueden llegar a ser claustrofóbicos pero como a Hyang Ki la vi tan convencida y yo me adapto a lo que sea no tuve problema.

Estuvimos toda la tarde visitando goshiwones y la verdad es que algunos eran zulos indecentes, deprimentes y oscuros,  y creía que me tendría que quedar en alguno que no me gustara demasiado. Pero el último que vimos, pese a que las zonas comunes (cocina y lavabos/duchas) no estaban demasiado bien en cuanto a aspecto y limpieza (por suerte, yo muy escrupuloso no soy) las habitaciones eran bastante decentes en cuanto a espacio, pues eran más cuadradas en lugar de tener forma rectangular estrecha que tenían muchos y el precio estaba por debajo de la media. Así que aquí me quedé. Además Hyang Ki estuvo muchísimo rato regateando con el dueño y negociando las condiciones y tuvo mucha paciencia conmigo. Muchísimas gracias Hyang Ki por la inestimable ayuda pese a no conocerme, eres un encanto.


El interior de mi habitación
En el goshiwon ofrecen gratis arroz, kimchi, noodles instantáneos y varias especies y condimentos para cocinar. La lavadora es gratis también. En la habitación hay televisión, nevera y internet por cable (baja a 4Mb, para mí es muchísimo!), a parte de wifi. Cómo cosas negativas, a parte lo dicho de que la limpieza y los acabados del lavabo y la cocina son justitos (el dueño es simpático pero un chapuzas, a veces me entran ganas de arreglar yo las cosas), diría que la gente aquí van como robots, ni te miran ni saludan y a veces me parece brusco. Por lo visto es lo normal y ya me estoy acostumbrando, aunque algunas persona ya me saludan por insistencia mía, jijijiji.

Panorámica de la cocina
En la cocina se puede observar al lado del microondas dos electrodomésticos que son los cocedores de arroz y siempre tiene uno u otro arroz dentro para que podamos coger. En el lado izquierdo de la foto se ve el dispensador de agua potable fría y caliente, y debajo se encuentra la nevera para kimchi y preparados varios de platos de acompañamiento. Estos elementos suelen estar en casi todas las cocinas coreanas.

Hasta el momento la verdad es que me siento bastante cómodo. Es mi zulillo!

dimecres, 24 d’abril del 2013

Siendo el guiri


외국인 (wegugin): literalmente extranjero.

¡Quiero una!
Así llaman los coreanos a la gente de fuera. La primera vez que oí este término fue en Busan, mientras visitaba el templo Haedong Yonggungsa (해동 용궁사). Me lo comentó mi amiga Minjung porque mientras estábamos visitando el templo lo escuchó más de una vez en referencia a mí y le hacía gracia. A partir de saber que significaba lo escuché más de una vez. No sabía si era en plan despectivo (como decir: 'Mira el guiri este'), pero por lo visto lo comentan cómo en plan gracioso o curioso.

A Minjung la conocí el verano pasado en el Camino de Santiago. Estando allí me comentó que era curioso que hablaba con todo el mundo, incluso simplemente comprando o en un restaurante empezaba a mantener conversaciones con los vendedores, camareros o quién fuera. Pues vi que ella hacía lo mismo aquí en Corea y al comentárselo me dijo que la gente, al ir conmigo, le preguntaba cosas como si sabía comer con palillos, si soportaba el picante, si era su novio, como me había conocido, si me gustaba la comida coreana,...

En Seúl uno pasa más desapercibido, pues el número de extranjeros es mayor y están más acostumbrados, pero en Busan sí que observé que la gente me miraba algo más al no haber tantos, creo yo. Igualmente, creía que habría más extranjeros en Seúl, pues a mi amiga Hyosun (también la conocí en el Camino de Santiago y al vivir en Barcelona he entablado una gran amistad con ella) le había preguntado si había muchos extranjeros en Corea y al decirme que sí me hice la idea que sería como en Barcelona, donde vas en el metro y un 30-40% de la gente es foránea, y tantos no hay ni de lejos, pero vas viendo.

Pulpo vivo enrollado preparado para ser degustado.
Aunque hoy, por ejemplo, al entrar a un restaurante donde sólo había dos personas a parte del servicio (es lo que tiene ir a los restaurantes a cenar a hora mediterránea en lugar de ir a hora coreana) se me han quedado mirando y me han empezado a decir cosas. Como no los entendía uno me ha preguntado en inglés que de donde era, si me gustaba la comida coreana y si aguantaba el picante. Esto ha sido más que nada creo yo porque en el barrio donde estoy viviendo, Wangsimni, los wegugins brillan por su ausencia y supongo que les ha hecho gracia.

Por cierto, estos dos hombres que estaban en el restaurante estaban comiendo pulpos vivos de estos que enrollan en los palillos y padentro y a mí, que siempre que voy a este sitio me ponen lo que quieren porque saben que hablar conmigo no pueden, me han puesto una sopa espesa de pescado incluyendo huevas y diferentes tipos de órganos internos de pescado que no he sabido identificar pero estaban muy buenos.